Ausencias y regresos ¿Cómo podríamos comenzar esta editorial sin, aunque sólo sea eso, hacer una breve mención, un pequeño gesto de reconocimiento al grandísimo Fernando Fernán-Gómez? Personalidad verdaderamente esencial de nuestro cine, la figura larguirucha y desmañada del director de Siete mil días juntos, cruza transversalmente toda la cinematografía de la segunda mitad del siglo XX. Y cuando decimos toda, nos referimos a la ingente cantidad de películas en las que intervino como actor, muchas de ellas sólo reseñables por su presencia, pero también, y sobre todo, nos referimos a que, de una u otra forma, contribuyó a dignificar el cine patrio participando (como actor o director o ambos) en toda una serie de títulos que llevaban por bandera la radicalidad de una vanguardia que se situaba a años luz de los usos y costumbres de un cine profundamente aletargado. Películas como Vida en sombras, El anacoreta, La vida por delante, El mundo sigue, El extraño viaje, Bruja, más que bruja, El inquilino o El espíritu de la colmena, sin duda han hecho mejor el cine español.
Dicho lo cual, tratemos de acontecimientos más felices, como lo es el regreso de un outsider de la industria como Pere Portabella tras casi veinte años sin dirigir. Un cineasta nunca suficientemente reconocido (por no decir absolutamente ignorado), cuyo único pecado ha sido su personalidad inquebrantable y su incansable búsqueda de nuevos caminos narrativos y estéticos. Y eso, en una industria tan escasa de miras como la nuestra, ya se sabe, no se perdona. Ahora estrena película, El silencio antes de Bach, con la que participó, con un éxito considerable, en el último Venecia y con la que acaba de obtener el Premio Especial del Jurado en el reciente Festival de Gijón. Además, el estreno de la película viene avalado por una reciente retrospectiva nada menos que en el MOMA de Nueva York. A nosotros nos parecen estas suficientes razones como para dedicarle casi la mitad de nuestro número de diciembre: una extensa entrevista, la Filmoteca dedicada a Vampir-Cuadecuc, una de sus películas de referencia y, por supuesto consideramos que El silencio antes de Bach es el Estreno del mes.
Pero ocurre que este mes de diciembre nos ha salido pródigo en títulos relevantes y no hemos podido por menos que repartir el “honor” de ser Estreno del mes entre dos películas, la ya citada de Portabella y la nueva película de la realizadora francesa Pascale Ferran, Lady Chaterley, una película que sabe recuperar, con naturalidad y con exquisito buen gusto, la inmensa modernidad del clásico de D. H. Lawrence a la hora de hablar de una iniciación sexual. Por eso, porque la película es extraordinaria y porque también, como en el caso de Portabella, celebramos el regreso de Pascale Ferran después de una larga ausencia, Lady Chaterley es uno de los Estrenos del mes.
Pero El silencio antes de Bach y Lady Chaterley no son los únicos estrenos relevantes de diciembre, ni mucho menos, y como no podíamos llenar el número con “estrenos del mes”, El bosque del luto nos sirve de excusa para repasar las claves de la extensa y compleja obra de la realizadora Naomi Kawase. Una obra de notable carga poética y que gira entorno a conceptos como la memoria y la ausencia.
En la sección de Periferia(s), y literalmente en la periferia de lo común, se encuentra el experimento audiovisual que supone el proyecto LiveSoundtracks: Kaurismaki musicado en directo por Vladislay Delay. A priori el experimento parece interesante: hasta qué punto, y sobre todo en qué sentido, una música ajena a la película puede incidir en cuestiones básicas de la película, como la narración, el ritmo, incluso el propio sentido del film. Interesante, sin duda.
Los pequeños festivales proliferan en Barcelona. Recientemente Contrapicado estuvo en dos de ellos, el In-Edit y L’Alternativa. Dos festivales, en cierto sentido antagónicos. Por un lado, el In-Edit, absolutamente especializado en algo tan concreto, y a la vez ambiguo, como el “documental musical”, y esa concreción le da al festival una coherencia y un criterio que son, sin duda, la causa de su éxito. Y por otro lado, L’Alternativa, un festival tan ambiguo y deslavazado que resulta imposible de abarcar, y ahí radica su (relativo) fracaso.
Esperamos que este nuevo número sea de vuestro agrado.
Saludos a todos,
Los editores
Contrapicado.net #21, diciembre de 2007 |

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