Team America: La Policía del Mundo (Trey Parker, 2004) Parodia inteligente de un país absurdo Un texto de Shadi Lara "Yorch Bush is mai fren"
José María Ansar
Nuevamente la ficción tiene que redoblar esfuerzos para sobrepasar a la realidad. Gracias a los trasgresores Trey Parker y Matt Stone (creadores de South Park) podemos disfrutar de este largometraje que rompe con toda norma moral, ética o estética para poner bocabajo el sistema imperialista de pacificación estadounidense.
El pueblo de Estados Unidos demostró en las pasadas elecciones de 2004 que prefiere un país líder en armamentística y carrera espacial que un buen sistema de educación y salud públicas. Viven al extremo su hipocresía censurando un pecho desnudo y enorgulleciéndose de destruir un país por simple interés económico bajo la excusa de su guerra preventiva.
Por suerte en el mal llamado "país de la libertad" no todos están atrapados por las barras ni deslumbrados por las estrellas. Aún queda gente que se atreve a ironizar, denunciar y reírse de la soberbia de su gobierno. Y más suerte aún cuando eso se hace con tanta frescura y sentido del humor como la que vuelcan ellos en sus guiones. En un proyecto muy arriesgado y con un formato muy poco usado, las marionetas, este par de irreverentes cómicos sacan a relucir sus mejores gags. En esta película, a diferencia de South Park, la película, sí son capaces de mantener el nivel durante todo el largometraje. No abusan constantemente de las bromas escatológicas ni de los insultos tan habituales en la serie televisiva, aunque no prescindan de ellos.
En la trama quedan reflejados algunos elementos de la obsesiva política exterior de la administración Bush como son el gobierno comunista de Corea, uno de los componentes del denominado "eje del mal" y los terroristas islámicos. No le falta tiempo, tampoco, para repartir vituperios hacia la ONU e ironiza con el blando papel que suele jugar siempre en los conflictos internacionales. Sin embargo se echan de menos menciones más explícitas al gobierno estadounidense como pudieran ser la aparición de Collin Powell o el propio Bush. También se echa de menos a un personaje muy habitual en la famosa serie televisiva South Park, Sadam Hussein.
En el contrapunto de la película aparecen el sindicato de actores, representado por diversas caricaturas de actores famosos (como Tim Robbins o Sean Penn a quienes dobla el propio Parker o George Clooney o Matt Damon a quienes dobla Stone) y el escritor y documentalista Michael Moore. Todos ellos encabezan el movimiento pacifista en contra de los protagonistas. Unos protagonistas que no dudan un instante en destruir una obra de arte milenaria si así logran capturar a un supuesto terrorista cargado con armas de destrucción masiva.
Los movimientos y la acción logrados por los marionetistas realzan el sentido cómico de la película y acentúan el carácter burlesco de los personajes. Los efectos, sencillos y siempre coherentes con la película, se intercalan para dar mayor espectacularidad y dinamismo. La banda sonora, compuesta por el propio Parker, acompaña perfectamente el devenir de las acciones, muestra gran complicidad con los personajes y no es tan taladrante como el famoso tema principal de la película South Park.
Este dúo norteamericano demuestra que maduran en su estilo y evolucionan respecto a sus trabajos anteriores. En sus próximos trabajos no sabemos si acentuarán su crítica hacia la política y la sociedad de su país o aumentarán su indiferencia al respecto. Lo que sí es seguro es que lo harán con el mayor sentido del humor posible. |
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